Concebimos este jardín para nuestro propio disfrute, con el devenir del tiempo se convirtió en un proyecto sobre el que basar nuestro hotel, sería el eje que integraría y estructuraría la disposición de nuestros alojamientos, separándolos mediante arriates floridos, que proporcionaran intimidad y deleite a nuestros huéspedes.

(Imagen de rosa rugosa o japonesa)

 

Con este fin seleccionamos especies, diseñamos las diversas plantaciones. Todo para conseguir un jardín alpino junto al Nacimiento del Río Cuervo.

(Imagen de flor de cebollino, allium schoenoprasum)

Ahora nos encontramos con que nuestro jardín en plena Serranía de Cuenca ha cobrado vida propia, gracias a nuestros esfuerzos y con ayuda de la propia naturaleza, los pajaritos nos ayudan introduciendo aleatoriamente especies autóctonas por todos los macizos de flores.

(Imagen geranio, geranium phaeum)

Aquí os acompañamos unos cuantos ejemplos fruto de nuestras decisiones y del azar.

(Flor de no me olvides, myosostis sylvatica)

Tenemos cebollino, geranios, no me olvides, rosas rugosas, barba de cabra, etc.

Y otras más que os iremos mostrando.

(Superior rosa rugosa. Inferior barba de cabra o salsifi, tragopogon porrifolius)