Después de un invierno especialmente duro, en todos los sentidos, climático y social, empieza a entrar la primavera en la Serranía de Cuenca y en especial, lo que nos compete, a Vega del Codorno.

En publicaciones anteriores vimos como los pájaros de nuestro entorno inmediato (gorriones, carboneros comunes, pinzones, etc) pasaron el invierno entre la nieve y el hielo, con su actividad muy limitada, buscar alimento (ahí hemos estado echándoles una mano), guarecerse de las inclemencias del tiempo. En resumen: intentando sobrevivir.

Ahora por fín el jardín comienza a brotar, y la actividad de nuestros vecinos alados renuevan su actividad. En esta ocasión nos hemos centrado en la «familia» de gorriones comunes (passer domesticus) que habitan en los espinos de una de las lindes. Son varias parejas y aquí los vemos con los primeros rayos de sol de la mañana.